Recibo a menudo preguntas sobre las diferencias entre las relaciones de findom y sugar baby. Parece que hay bastante confusión entre las mujeres que no han probado ninguna de las dos, pero quieren averiguar qué podría funcionarles. Lo primero es lo primero: si te conviene más el findom o ser sugar baby es una pregunta que no puedo responder yo, tienes que responderla tú. Aunque ambos tipos de relación tienen una dimensión transaccional, los términos no son intercambiables. De hecho, hay más cosas que separan las relaciones de findom y de sugar baby que las que tienen en común. Te lo aseguro: ¡no todo (siempre) va de dinero!

Findom vs sugar baby
Findom vs sugar baby

Findom vs sugar baby: las diferencias explicadas

Empecemos por lo básico. Los acuerdos sugar clásicos suelen describirse como relaciones mutuamente beneficiosas. Si te soy sincera, la expresión «mutuamente beneficiosa» siempre me ha sonado un poco rara. Quiero decir, ¿acaso no son mutuamente beneficiosas todas las buenas relaciones? ¿Quién querría estar con su pareja si no ganara nada con ello? Ya sea a nivel económico, emocional o simplemente sexual, siempre deberías recibir algo a cambio. Bien, volvamos al tema. Los acuerdos de citas suelen darse entre un hombre con recursos y una mujer normalmente más joven y casi siempre notablemente atractiva. Como la novia consentida de tu daddy, puedes esperar ventajas como una asignación mensual o regalos caros. El detalle importante es que hablas con tu daddy sobre cómo es el acuerdo, pero, en última instancia, le corresponde a él invitarte y mimarte.

Findom vs sugar baby: las diferencias explicadas
Findom vs sugar baby: las diferencias explicadas

La dominación financiera, en cambio, funciona de forma completamente distinta desde el principio. Si estás en esta relación, controlas hasta cierto punto el dinero de tu pareja. Un sumiso financiero obtiene excitación sexual y satisfacción al ser aprovechado y desplumado. Dicho de otro modo, si eres una dominatrix financiera, desplumas, usas e incluso quizá humillas a tu pareja porque sabes que a él le da placer. Obviamente, también hay ciertas reglas que tener en cuenta. Como pareja responsable, debes conocer los límites y asegurarte de que con tu rinsing no arruinas la vida de nadie. Dicho esto, los sumisos financieros quieren que los hagas sentir utilizados: quieren pagar tus excesos como una forma especial de castigo.

Findom vs sugar baby: ¿qué da más dinero?

Entonces, ¿qué da más dinero a largo plazo, un acuerdo de findom o uno de sugar baby? La respuesta corta: depende. Cuando tienes un daddy muy rico y generoso y las cosas van bien entre vosotros, puede que te toque el gordo. En algunos casos, las profesionales del sugaring no solo disfrutan de una asignación mensual bastante sustanciosa. Con bastante frecuencia consiguen incluso que su daddy les compre un coche, les pague la universidad o un piso.

Con la dominación financiera hay que hacer equilibrios. Lo bueno de esta relación fetichista es que puedes ejercer el poder y quitarle dinero a tu pareja o usar su tarjeta de crédito sin sentirte culpable. No tienes que preocuparte de parecer codiciosa o materialista, porque todo forma parte del juego. Dicho esto, tienes que ser bastante hábil, ya que al fin y al cabo se trata de un fetiche sexual. No todo el mundo vale para ser una buena dominatrix financiera. Implica interpretar un papel y tener buen sentido de la medida para que funcione.

Findom vs sugar baby: ¿qué da más dinero?
Findom vs sugar baby: ¿qué da más dinero?

Cómo saber qué acuerdo económico te conviene más

Hay muchísimos hombres con dinero buscando uno u otro tipo de acuerdo. Sin duda puedes encontrar ambos con bastante facilidad si buscas en los sitios adecuados. Si te decides por la dominación, asegúrate de entender del todo lo que implica. ¿Te sientes cómoda con este tipo de juego de rol fetichista? ¿O te encuentras más a gusto con la idea de salir con un Mr Right rico que te mima y te cubre de regalos caros? La dinámica de ambas relaciones es fundamentalmente distinta, ¡así que asegúrate de saber a qué te apuntas!